El expresidente Felipe Calderón consideró que la intervención del crimen organizado en el proceso electoral atenta contra la seguridad nacional y reiteró que la estrategia del gobierno federal de “abrazos y no balazos” no funciona.

Calderón, quien enfermó de COVID-19, condenó el secuestro de Marilú Martínez Núñez, candidata de Movimiento Ciudadano (MC) a la presidencia municipal de Cutzamala de Pinzón, Guerrero, y deseó que ella y su familia aparezcan con vida

“Sigue el asesinato y secuestro de candidatos. Basta de brazos cruzados de gobierno federal”, expresó el expresidente.

Clima de violencia rumbo a las elecciones en México

El secuestro de la candidata de MC y su familia ocurre mientras México acumula más de 780 agresiones o delitos globales contra políticos, con un saldo de 89 políticos asesinados, 35 de ellos aspirantes, según la consultora Etellekt, referente en el tema.

Candidatos de MC han sido víctimas de alto perfil, como Alma Rosa Barragán, aspirante a la presidencia municipal de Moroleón, del central Guanajuato, y Abel Murrieta, quien buscaba ser alcalde de Cajeme, en el norteño Sonora, donde fue procurador y abogado de víctimas de una masacre de mormones.

En medio de un clima de violencia, México celebra este 6 de junio sus elecciones más grandes de la historia, cuando 93,5 millones están llamados a renovar la Cámara de Diputados, 15 de 32 gobernadores, 30 congresos locales y 1.900 ayuntamientos.

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